Todas las acciones educativas dice el profesor Serge Ouddane de la Universidad del Istmo, en Guatemala que provienen primero de esos viejitos que dedicaron su vida a investigar o a razonar sobre los mejores métodos para impartir formación a los niños, jóvenes o adultos.  Esta es una categoría muy elevada de filósofos de la educación entre los que no pueden faltar Jean Piaget; Paulo Freire, John Dewey entre muchos otros.

Los políticos a cargo del gobierno, continúa el profesor Ouddane, se apropian de esas ideas y las transmiten a sus burócratas en los ministerio de educación quienes traducen esas ideas en planes curriculares que luego se manda a los maestros para que los enseñen en los cursos presenciales o a distancia. ¿Adivina a quien le toca asegurarse que todas esas ideas son llevadas a la práctica? Por supuesto, al director o directora.

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El problema es que en la mayoría de centros educativos hay un solo director y por lo menos 12 salones de clase, sin contar todo el papeleo que se debe llenar a diario para satisfacer el hambre de informes de las autoridades educativas.  Un solo director o directora no es capaz de dedicar el 50% de su tiempo para asegurarse que la enseñanza que reciben los niños es la que se espera. No hay tiempo.

Este es un fenómeno mundial, no es exclusivo de America Latina ni Guatemala. Los directores deben hallar tiempo para hacer lo que verdaderamente importa, asegurarse que la escuela está alcanzando los objetivos por los que existe.

La caminata de los tres minutos por el salón de clases

Ante esta circunstancia, hay por allí un método interesante desarrollado por la profesora Carolyn J. Downey quien es una reconocida autoridad en supervisión escolar en Estados Unidos. La profesora Downey ha diseñado un proceso de 5 pasos para supervisión escolar y le llama «La caminata de los tres minutos por el salón de clases».

La profesora Downey parte de la premisa que ningún director o directora tienen suficiente tiempo como para ir a sentarse al salón de clases y realizar una supervisión exhaustiva, eso es trabajo de los coordinadores, subdirectores, jefes de departamento, etc.

Antes de iniciar nuestra caminata debe existir una condición importante.  Todos los profesores y estudiantes deben estar sabidos que cuando el director o directora llegue al salón de clases, estas no deben interrumpirse, todo debe continuar como si nada.  El director tampoco hablará ni con el profesor ni estudiantes y no saludará ni le saludarán. Tampoco debe llevar libreta para hacer apuntes.

La caminata buscará responder a 5 preguntas: ¿Están los estudiantes y profesor prestando atención al contenido?; ¿Los contenidos están alineados al currículo? ¿La instrucción está alineada al currículo? ¿Existe evidencia de aprendizajes previos? ¿Existen riesgos para la seguridad de los estudiantes y profesores?

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Iniciemos la caminata entonces:

Paso 1: ATENCIÓN ¿Están los estudiantes y profesor prestando atención al contenido?

¿Los estudiantes le están prestando atención al profesor, los materiales didácticos, sus textos o a sus compañeros? ¿El profesor o profesora está atento a sus estudiantes?

Paso 2:  ALINEACIÓN ¿Los contenidos están alineados al currículo?

¿Lo que están haciendo está alineado a la planificación curricular? Aquí es donde son tan útiles las planificaciones diarias, mensuales y anuales.  Todo centro educativo debería tener un formato donde se evidencie lo que los estudiantes deben hacer cada mes, cada semana y por supuesto cada día. El director debe tener una copia de la planificación diaria del profesor de cada curso con el objetivo de asegurarse que las acciones dentro del salón de clase están alineadas al plan curricular.

Paso 3:   OBJETIVO ¿La instrucción está alineada al currículo?

¿El diseño de la instrucción corresponde a esos objetivos? ¿La forma en que el profesor planificó su clase es la más adecuada? No basta que el contenido y las acciones estén alineadas al plan curricular anual del centro, las acciones que están realizando ahora mismo se alinean al objetivo de aprendizaje. La manera más fácil es asegurarse que la tarea que están haciendo ahora mismo los estudiantes se corresponde con el objetivo de aprendizaje. 

Paso 4:    APRENDIZAJE PREVIO ¿Existe evidencia de aprendizajes previos?

¿Qué enseñanzas previas fueron necesarias para realizar la tarea actual? Es decir, si vemos que la mayoría de alumnos no tiene dificultad para hacer su trabajo, significa que la enseñanza en los meses o semanas anteriores fue buena porque sentó las bases para que hoy puedan hacer este trabajo. Si están teniendo problemas entonces hay que revisar si los aprendizajes previos y necesarios fueron alcanzados.

Paso 5:  SEGURIDAD ¿Existen riesgos para la seguridad de los estudiantes y profesores?

Revise que no hay ningún peligro para los estudiantes o profesores, de un vistazo a las paredes, pupitres, cátedra y cualquier otro lugar que pudiera representar un peligro para los alumnos y docentes.

Muy importante! En este momento no hablamos con el profesor, cualquier observación la haremos en la oficina y con el profesor o profesora a solas. (a menos que exista un potencial peligro)

Por supuesto que las primeras veces nos va a costar un poco tener en mente estos pasos pero con un poco de esfuerzo podremos lograrlo.

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2 Comentarios

  1. Qué interesante, soy maestra y superviso a mis alumnos durante sus prácticas en las escuelas primarias y estas preguntas me orientan a mejorar mi supervisión.

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