Quemen los barcos!

Quemen los barcos!

Por varios años Hernán Cortés había tratado de conseguir riquezas y grandezas. Había abandonado su vida y familia en España en busca de los tesoros del Nuevo Mundo pero en Cuba solo encontró trabajo como alcalde de la ciudad; el quería ser un gran conquistador pero no tenía ni recursos ni posición. Según la Enciclopaedia Britannica, uno de esos días de suerte el gobernador de Cuba, Diego Velázquez le ofrece una oportunidad para ir a apoyar la conquista de México.

Con esfuerzo y su propio dinero reúne más o menos 500 soldados y 11 barcos, zarpa hacia México pero al llegar hace algo que ninguno había pensado antes. Le ordena a sus soldados:  “quemen los barcos“.

Al inicio pareció una broma a sus soldados pero pronto se dieron cuenta que no era ningún chiste. Tuvieron que quemar los barcos. El resto de la historia es conocida por todos nosotros, el enorme imperio Azteca cayó bajo el conquistador español y arrasó con el mundo precolombino.

¿Qué hizo a Hernán Cortés mandar a quemar los barcos?

Muchos conquistadores habían intentado dominar a México antes que Cortés. Todos habían fallado. ¿Por qué habían fallado? Hernán Cortés creía que era porque todos confiaban en una ruta de escape en caso algo saliera mal. Como tenían esa confianza de una ruta de escape, [según Cortés], no daban todo el esfuerzo necesario en la lucha porque confiaban en la ruta de escape, en los barcos que tenían por allí escondidos.

La idea de quemar los barcos fue para dejar a los soldados sin una ruta de escape. O peleaban con todas sus fuerzas y vencían o morían. No había ruta de escape, no había barcos a los cuales huir.

Tener que luchar por nuestra propia vida hace que saquemos lo mejor o lo peor que hay en nosotros. Cuando no tenemos escape nos toca luchar con todo lo que tenemos. No estamos juzgando si lo que hizo Hernán Cortés fue bueno o malo. Personalmente no me gustaría jugar el juego de pelota maya y ser sacrificado si ganaba. No.

Lo que estamos admirando es el enorme riesgo que estuvo dispuesto a correr y en el que metió también a sus soldados. Quemar los barcos significaba que no podrían escapar hacia ningún lado, o luchaban y ganaban o perdían y morían. Eso hizo la diferencia.

Nosotros también nos llega el día cuando tenemos que quemar nuestros propios barcos. Tenemos que cortar todas las amarras que nos mantienen atados a nuestra zona de comfort. Esa misma zona de comfort no nos permite hacer cosas más grandes y por lo mismo nos mantiene atados a algo en lo que confiamos si algo sale mal.

Queme sus barcos!

Referencia

“Hernan Cortes, marques del Valle de Oaxaca”. Encyclopædia Britannica. Encyclopædia Britannica Online.
Encyclopædia Britannica Inc., 2016. Web. 01 ene. 2016
<http://www.britannica.com/biography/Hernan-Cortes-marques-del-Valle-de-Oaxaca>.

About Aroldo David Noriega

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