Jacinto trabaja como mecánico en el Taller Hermanos Jacinto. Mucha gente lo busca porque el encuentra rápido las fallas en los vehículos. Algunos clientes no les importa esperar días con tal que Jacinto lo revise. Jacinto tiene muchos años de trabajar como mecánico. Pero por las noches, un par de veces a la semana Jacinto predica en su iglesia local. El pastor le pide a Jacinto que lo cubra cuando no puede el dar la prédica. Jacinto aparte de ser mecánico es muy bueno para la comunicación.

¿Qué son las competencias laborales?

Las competencias en el mundo laboral son definidas como habilidades, fortalezas o atributos que nos permiten desempeñar nuestro puesto de una forma profesional. Existen también otra clase de competencias llamadas “competencias suaves” o “competencias personales” que son atributos o habilidades internas que poseemos y que podemos utilizar en cualquier campo en el que nos desempeñemos.

Por ejemplo; un mecánico puede tener una buena habilidad en detectar daños en los motores de los vehículos que repara, esta es una competencia producto de la experiencia acumulada por el tiempo que lleve realizando las mismas tareas pero no es una “competencia suave”. Por otro lado, este mismo mecánico puede ser muy bueno resolviendo problemas y comunicándose con los demás. Su habilidad para reparar motores de auto puede ser utilizada únicamente en un taller mecánico mientras que la competencia comunicativa puede ser puesta en práctica en muchos otros campos. Esta última parte es competencia suave.

Competencias suaves vs. Competencias duras

Como ya dijimos, una competencia es la habilidad de ejecutar algo con pericia, como su misma palabra lo indica, con competencia y eficiencia. Las competencias o habilidades usualmente son adquiridas o desarrolladas por medio de la experiencia directa o capacitación y requieren cierto grado de esfuerzo dependiendo de la complejidad de la misma competencia. Las competencias laborales o personales son en pocas palabras esas habilidades que poseemos como persona y que consideramos nuestras fortalezas. ¿Cómo se comparan nuestras competencias de manera individual con el resto de personas en nuestra empresa?

Para contestar correctamente esta pregunta es necesario dividir las competencias personales y las laborales. A las competencias personales usualmente se les llama “competencias suaves” o “competencias blandas”; en idioma inglés reciben el nombre de “Soft Skills”. Las competencias suaves por lo general son intangibles, son atributos que poseemos y que mejoran nuestra interacción con los demás. Éstas pueden ser relativas a la actitud, personalidad, emociones, hábitos, estilos de comunicación y estilos de interacción social. El desarrollo de las competencias suaves se va profundizando a medida que interactuamos con los compañeros de trabajo, de estudio y por supuesto nuestra familia. Eso significa que dependiendo el tipo de familia que tengamos así también puedan ser la clase de competencias suaves que más ponemos en práctica.

En contraste, las competencias duras o como se le llama en idioma inglés “hard skills” son más específicas y usualmente asociadas a una tarea o actividad laboral. Las competencias duras incluyen habilidades y conocimientos sobre un area específica y pueden ser fácilmente cuantificadas y evaluadas. La mayoría de las competencias duras son aprendidas por medio de la educación, la capacitación o la experiencia laboral; las competencias duras pueden incluir habilidad con programas de computadora, administración de proyectos, edición de textos, habilidad para un lenguaje extranjero y muchas otras similares. En el ejemplo de Jacinto, su habilidad con la detección de problemas en los motores de vehículos es una competencia dura, mientras que su habilidad para comunicarse es una competencia suave porque puede ser transferida a otras áreas. Si Jacinto decidiera un día de estos dejar de ser mecánico no por eso dejaría de utilizar la comunicación.

Las competencias duras nos permiten obtener empleo pero también hay que reconocer que las competencias suaves nos permiten mantenerlo. Nadie querría trabajar con un mecánico que no puede comunicar los problemas de un motor o que no puede crear relaciones con sus clientes y compañeros de trabajo. Las competencias blandas y competencias duras se complementan unas con otras y en conjunto crean el arsenal de habilidades personales que se demuestran por medio de nuestras capacidades, en otras palabras, el qué y el cómo de lo que hacemos.

Si desea ver una lista de competencias blandas puede leer un artículo escrito hace algún tiempo en este mismo blog haciendo clic aquí.

 

Imagen de perfil de Aroldo David Noriega

Autor: 

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