¿Qué se necesita para realizar una evaluación curricular?

Según Allan Glatthorn (Glatthorn & All., 2011) Para preparar una evaluación curricular se necesitan al menos tres pasos:

Seleccionar los parámetros del proyecto:

En esta fase se determinan el propósito y los límites del proyecto, en primer lugar deben ser claros acerca del propósito central de la evaluación, porque el propósito afectará por un lado que es lo que se va a examinar y en otro que método se van a utilizar. Al desarrollar el propósito de la evaluación o los parámetros del proyecto se necesita aclarar cuánto tiempo se necesitará para hacer la evaluación, cuáles recursos humanos, económicos y materiales serán necesarios, que campos serán evaluados, quienes serán los informantes.

 Seleccionar al director del proyecto y la fuerza de tarea:

El director y su fuerza de tarea, es decir las personas que le ayudarán a realizar la evaluación deben ser seleccionados en base al propósito y parámetros del proyecto. El director debiera ser un consultor en evaluación curricular o miembro del cuerpo de autoridades que tenga suficiente experiencia técnica en evaluación del currículo. La fuerza de tarea, (los demás miembros del grupo) deben funcionar como un grupo de apoyo, de Consejo y planificación. Idealmente la fuerza de tarea debe tener representación de los maestros, profesores y padres de familia, estos últimos como consultores.

Preparar documentos:

Con el propósito de la evaluación claros y el personal apropiadamente seleccionado se proceda entonces a la creación de los materiales para evaluación, algunos ejemplos pueden ser: un perfil del proyecto, que contiene los objetivos y estrategias a utilizarse, una descripción de la comunidad y estudiantes a los que se espera evaluar. Una lista de los cursos en el campo nivel o comunidad, con su correspondiente descripción, tiempo y recursos necesarios para llevarse a cabo.  Una selección de estudiantes, que puede ser una muestra una población completa, las guías y planificaciones de los cursos y por último horarios y listas de inscripción.

 

Evaluación de contexto

La siguiente fase en la evaluación curricular es evaluar el contexto. En este momento se debe realizar una visita al campo y procurar dar una respuesta a las siguientes preguntas: ¿cuáles son las actitudes prevalecientes, los valores y expectativas de la comunidad? ¿Qué aspectos significantes de la escuela inciden en el campo de estudio, por ejemplo tamaño, liderazgo, estructura organizacional, recursos y gestión? ¿Cuáles son las características de las instalaciones escolares, de los estudiantes, las actitudes y aptitudes de los profesores, la identidad étnica, desarrollo social y físico?

Una vez que se ha definido el perfil del proyecto y se ha evaluado el contexto se necesita asegurarse que la evaluación es sensible o concierne a los integrantes de la comunidad escolar y por lo tanto proveerá la información necesaria. En este momento es muy importante hacer la distinción entre los distintos aspectos del currículo, el escrito, el prescrito, el enseñado, el evaluado y el aprendido; cada uno de estos tiene diferentes maneras de ser evaluado.

Se debe determinar si los resultados son todos válidos, en muchas evaluaciones curriculares los equipos evalúan únicamente el currículo escrito, es decir, las guías oficiales de estudio, y también evalúan el currículo aprendido, es decir los resultados de los exámenes de desempeño. No se puede hacer ninguna inferencia válida si no se incluye también las otras tres formas de currículo.

Para finalizar, Allan Glatthorn (Glatthorn & All., 2011) explica también que es muy importante tener en mente las distintas manifestaciones de un currículo.  El escrito, el adoptado, el enseñado, el evaluado y el aprendido.  No hay ninguna referencia al currículo oculto en este texto.

El currículo escrito es el que ha sido diseñado y prescrito de forma oficial por las autoridades educativas, el adoptado es el que finalmente cada escuela asume como suyo, basado obviamente en el escrito; el currículo enseñado es lo que finalmente logró llegar a las aulas, mientras que el currículo evaluado se refiere a aquella parte del currículo adoptado y enseñado que se manifiesta en las evaluaciones a los estudiantes.

El más importante de todos es el currículo aprendido, aunque el autor no lo indica, probablemente aquí puede caber el  lado oscuro del currículo.  No es ninguna broma, el lado oscuro es el currículo oculto como lo conocemos en ambientes locales.

tt222

John McNeil (Mcneil, 2008)  dice que La evaluación curricular genera el modo por el control que otorga a las autoridades centrales, es casi una contradicción ofrecerá autonomía y al mismo tiempo demandar la escuela someterse a evaluaciones estandarizadas.  Finalmente McNeil nos advierte de algunos riesgos de la evaluación, entre estos los más importantes son que al evaluar programas no se debe usar notas o números igual a la evaluación del alumno; el uso de comparaciones con tests no apropiados;  la utilización de grupos que no se comparan entre si y descuido en la administración de tests.

 

Referencias

  1. Bostjan Sumak, M. H. (2011). A meta-analysis of e-learning rechnology acceptance. Computers in Human Behavior, 2067-2077.
  2. Bradley, L. H. (1985). Curriculum Leadership and Development Handbook. Englewood Cliffs NJ: Prentice Hall.
  3. Chan, J. F. (2010). Training Fundamentals. San Francisco CA: John Willey & Sons.
  4. Clark, R. (1994). Media will never influence learning. Educational Technology Research and Development, 42 (2), 21-29.
  5. Daniel L. Stufflebeam, A. J. (2007). Evaluation Theory, Models & Applications. San Francisco CA: John Willey & Sons.
  6. Deannie Frenc et all. (2003). Blended Learning. Austin TX: Trafford Publishing.
  7. Dirksen, J. (2012). Design for how people learn. Berkeley C.A.: New Riders.
  8. Duart, J. M. (30 de 10 de 2011). Evaluación de la calidad docente en entornos virutales de aprendizaje. Obtenido de http://www.uoc.edu/web/esp/art/uoc/0109041/duartmartin.html
  9. Ehlers, U. (2004). QUALITY IN E-LEARNING FROM A LEARNER’S PERSPECTIVE. Obtenido de http://www.eurodl.org/?article=101
  10. Ferrer, G. (2006). Estándares en educación. Tendencias internacionales e implicancias para América Latina. S.D.: PREAL.
  11. Frydenberg, J. (2002). Quality Standards in e-Learning: A matrix of analysis. The international review and research for open and distance learning, 109-189.
  12. Glatthorn, A. A., & All., E. (2011). Curriculum Leadership: Strategies for Development and Implementation. New York: SAGE.
  13. GUIDE. (2011). How to efectively combine pedagogy and technology. GUIDE 5TH International Conference 2011 – “E-learning innovative models for the integration of education, technology and research” (pág. http://www.guideassociation.org/proceedings/Guide_2011/). Roma: Università degli Studi Guglielmo Marconi.
  14. Harold D. Stolovitch, E. J. (2011). Telling ain´t training. Alexandria VA: ASTD.
  15. Holmberg, B. (1995). The Evolution of the Character and Practice of Distance Education. Open Learning, 47-53. Obtenido de The Evolution of the Character and Practice of Distance Education: http://www.c3l.uni-oldenburg.de/cde/found/holmbg95.htm
  16. Horton, W. (2001). Evaluating E-Learning. Alexandria VA: ASTD.
  17. Hoyle, D. (2009). ISO 9000 Quality Systems Handbook. Burlington, MA: Elsevier.
  18. Jane Vella, P. B. (1998). How do they know the know? San Francisco CA: Jossey – Bass.
  19. Jordi Planella, Israel Rodríguez. (2004). Del eLearning y sus otras miradas. Revista de la Universidad y Sociedad del Conocimiento, Vol. 1.
  20. José Luís Estefanía Lera, J. L. (2003). Evaluación Externa del Centro y Calidad Educativa. Madrid: CCS.
  21. Kearsley, G. (01 de 01 de 2002). Online learning is not for all. Recuperado el 26 de 04 de 2012, de http://home.sprynet.com/
  22. Kelly, A. V. (2004). The Curriculum: Theory and practice. London: SAGE.
  23. Kerr, J. F. (1968). Changing the Curriculum. London: University of London Press.
  24. Linderman, E. C. (1989). The Meaning of Adult Education. Oklahoma: Oklahoma, Research Center.
  25. López, M. E. (1994). Aproximación histórica al Instituto de Bachillerato por Madurez, análisis de su labor educativa y su proyección social 1974 – 1994. Guatemala: USAC.
  26. Malcolm S. Knowles, E. F. (2005). The Adult Learner. Amsterdam: Elsevier.
  27. Marzano, R., Waters, T., & McNulty, B. (2005). School Leadership that Works. S.D.: McREL.
  28. Mayer, R. C. (2008). e-Learning and the science of instruction. San Francisco CA: John Wiley & Sons, Inc.
  29. Mcneil, J. D. (2008). Contemporary Curriculum. San Francisco CA: Willey & Sons.
  30. Meléndez, J. C. (2011). Evolución del concepto de calidad en elearning. Obtenido de http://www.elearningamericalatina.com/edicion/julio_2008/tr_1.php
  31. Pei Chen Sun et all. (2008). What drives a successful e-Learning? An empirical investigation. Computers & Education, 1183–1202.
  32. Robert McCormik, M. J. (1983). Curriculum Evaluation in Schools. London: Croom Helm.
  33. Rotwell, W. J. (2008). Mastering the Instrucctional Design Process . San Francisco CA: John Willey & Sons.
  34. Smith, K. T. (2011). Early Attrition among First Time eLearners. Journal of Online Teaching.
  35. SNAHE. (2012). Swedish National Agency for Higher Education.
  36. Stufflebeam, D. L., & Shinkfield, A. J. (2007). Evaluation Theory, Models, and Applications. San Francisco CA: John Willey & Sons.
  37. TrainingZone. (2011). Why eLearning often fails. Obtenido de http://www.trainingzone.co.uk/item/103453
  38. UNED. (03 de 05 de 2013). Recuperado el 03 de 05 de 2013, de Universidad Nacional de Educación a Distancia: http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,23741482,93_23741489&_dad=portal&_schema=PORTAL
  39. Valarie A. Zeithaml, A. P. (1990). Delivering Quality Service. New York: The Free Press.
  40. Víctor García Hoz, e. a. (1972). Gran Enciclopedia RIALP. Madrid: RIALP S.A.
  41. Wlodkowski, R. (2008). Enhansing Adult Motivation to Learn. San Francisco CA: Jossey – Bass.

 

About Aroldo David Noriega

https://www.linkedin.com/pub/aroldo-noriega/32/389/140

Deja un comentario