Dilia, mi esposa le encanta ahorrar, también guarda muchas cosas, tantas que a veces no hay espacio en la casa para otros chunches. Hace varios años la casa estaba casi llena, por todos lados habían cosas que “pueden servir para algo..”; mis hijos y yo no sabíamos que hacer. Afortunadamente Dilia hizo un viaje de varias semanas fuera del país en ese mes de agosto de 2009 y apenas volvimos de dejarla en el aeropuerto nos dimos a la tarea de hurgar en todas las cosas que habían en la casa.

Empezamos a ver entre todo lo que había guardado aquellas cosas que efectivamente se necesitan, que se pueden usar y que por supuesto no se podía tirar o regalar. Luego miramos cosas que definitivamente nunca ibamos a usar o que ya no servían, por viejas o por cualquier otro motivo. Sin embargo, todavía habían cosas que efectivamente podrían servir pero que era mejor sustituir, como aquella enorme cama tamaño  King o esas dos viejas lavadoras que estaban en la parte trasera de la casa.

Compramos una cama más pequeña y cambiamos las dos viejas lavadoras que gastaban más agua y espacio por una nueva, de mayor capacidad pero que no ocupaba el espacio de ambas. Y para que Dilia no se enojara cuando volviera le compramos un televisor nuevo. En pocas palabras, para vaciar la casa analizamos lo que estaba bueno o usabamos y se iba a queda, lo que no servía o no usabamos se mandó a la basura o se regaló y finalmente trajimos cosas nuevas para mejorar lo que había quedado.

Es lo mismo con los procesos de rediseño curricular, tenemos un currículo establecido, un currículo oficial, para rediseñarlo se deben analizar tres cosas: Lo bueno que se debe quedar, lo malo que debemos quitar y cosas nuevas que debemos agregar.

Otro ejemplo

Un buen día de estos salimos de Ciudad de Guatemala con la idea o el propósito de llegar a la ciudad de Quetzaltenango. Son aproximadamente 190 km que nos separan, un promedio de tres o cuatro horas de camino por la Carretera Interamericana.

¿De qué manera podemos asegurarnos que hemos llegado a nuestro destino?

  • Podemos revisar el odómetro del vehículo para asegurarnos que ha recorrido los 190 km.
  • Podemos determinar el gasto de combustible o el tiempo transcurrido desde que salimos.
  • Podemos también establecer que hemos llegado a nuestro destino al verificar que hemos pasado por los puntos de referencia, que son San Lucas Sacatepéquez; Chimaltenango; Tecpan Guatemala; Los Encuentros y Cuatro Caminos.
  • Pero la manera más segura de determinar que hemos llegado a nuestro destino es ver la ciudad de Quetzaltenango. Podemos recorrer 190 km en cualquier otra dirección e incluso podríamos estar en Cuatro Caminos, que es relativamente cerca de nuestro destino pero todavía no haber llegado a el.

¿Hemos llegado al destino que el Currículo Nacional Base establecía en 2007?

Hace aproximadamente una década que fue emitido el Currículo Nacional Base; mismo que establece las competencias que todo estudiante debiera alcanzar al completar cada curso; cada grado y nivel. Para el año 2017 los estudiantes que se gradúen del bachillerato habrán hecho todos sus estudios utilizando el CNB actual.

¿De qué manera podemos estar seguros que se alcanzaron las competencias esperadas?

Al tener información confiable del logro o no logro de las competencias establecidas por el CNB; ¿qué se debe hacer?

No hace mucho estuve conversando con un amigo funcionario del Ministerio de Educación, el me preguntó si tengo información acerca de modelos para el rediseño de los currículos educativos. Intrigado por la pregunta me puse a buscar en línea, en las bibliotecas o bases de datos e incluso libros de texto para averiguar si existen modelos de rediseño del currículo. Es muy poca la información que se puede encontrar; sin embargo me viene a la mente el modelo curricular de Tyler:

1. ¿Qué objetivos espera alcanzar la escuela?
2. ¿Qué experiencias educativas se pueden crear para alcanzar esos objetivos?
3. ¿Cómo se pueden organizar esas experiencias?
4. ¿Cómo saber que se han alcanzado esos objetivos?

Por supuesto que los críticos aseguran que este modelo de Ralph Tyler es obsoleto y sin embargo la mayoría de sistemas educativos o modelos curriculares, incluso el modelo curricular por competencias está basado en el trabajo del profesor Tyler.  El venerado modelo de diseño de instrucción  ADDIE (Análisis, Diseño, Desarrollo, Implementación y Evaluación) tiene sus raíces en el modelo de Tyler.

Incluso en un modelo curricular por competencias se parte de una situación en la que el estudiante no posee la competencia y esperamos que al terminar el curso, grado o nivel haya alcanzado precisamente la o las competencias esperadas.

En los modelos curriculares por competencias no les llamamos objetivos, se utilizan palabras como logro o propósito pero al final termina siendo algo que se espera alcanzar al terminar una intervención educativa.

¿Ha llegado la hora de rediseñar el currículo?

Del mismo modo, si salimos de Guatemala con destino a Quetzaltenango, la mejor manera de asegurarnos que alcanzamos nuestro destino es si nos hallamos finalmente en la ciudad de Quetzaltenango. Si no estamos allí entonces debemos analizar las razones por las que no pudimos llegar y establecer un nuevo plan para alcanzar el destino.

Supongamos que a medio camino por cualquier motivo se nos dice que ya no es necesario llegar a Quetzaltenango; que ahora debemos dirigirnos a la ciudad de Mazatenango. ¿Qué ocurrió aquí? Lo que ha pasado es que nos cambiaron el destino; rediseñar un nuestro plan y ahora aunque hemos cubierto parte del camino debemos tomar otra dirección.

Razones para tomar otra dirección.

Algunas veces es necesario detenernos y pensar en las cosas que hemos hecho o que pensábamos ser y analizar como en un plan de vida que cosas conviene sostener y que cosas hay que cambiar. Si de repente el destino Quetzaltenango ya no es relevante o necesario entonces hay que dirigir los esfuerzos hacia otro lugar.

 

Algunas de las razones para rediseñar un currículo pueden ser las siguientes:

  • Reducción de desperdicio de tiempo y recursos.
  • Actualización a los tiempos actuales o prepararse para cambios futuros.
  • Actualizar competencias, indicadores de logro, verbos, etc.
  • Mejorar la calidad del producto entregado.
  • Para darle más relevancia a aquellas cosas que sí han funcionado.
  • Para hacer un lado las cosas que no funcionaron.
  • Para agregar nuevos contenidos que ahora son necesarios o se dejaron de lado antes.

Lo bueno, lo malo y lo nuevo..

Entonces, si vamos a rediseñar un currículo debemos establecer que cosas funcionan y se quedan y que cosas no funcionan y deben irse. El tercer componente de un rediseño curricular es definir las cosas que se van a agregar. Al inicio de este texto dije que llevamos aproximadamente 10 años desde que se emitieron las actuales mallas curriculares; mucha agua ha corrido bajo el río desde entonces. Una pequeña lista de los avances de la pasada década:

  • La tecnología digital ha evolucionado de manera impresionante, especialmente en lo que se refiere a redes sociales y movilidad. Hace 10 años no existía la mayoría de tabletas, teléfonos inteligentes ni mucho menos el llamado mLearning. (Aprendizaje móbil)
  • La banda ancha se a vuelto estándar en la mayoría de países de América Latina, incluyendo Guatemala por supuesto. Eso nos permite enviar información utilizando vídeos entre muchos otros.
  • Se descubrió el genoma humano.
  • La educación virtual ha tenido un crecimiento impresionante; hasta hace unos años era imposible imaginar que podíamos hacer un doctorado totalmente por Internet.
  • La medicina, la matemática, las ciencias, la cultura y tantas otras áreas de nuestra vida han avanzado a grandes pasos apenas en la pasada década.

Decidir qué cosas agregar a un currículo es una tarea impresionante, sin embargo la tendencia es enseñar al estudiante al resolver problemas; a encontrar la información y por supuesto a comunicarse apropiadamente. En la década pasada ha tomado auge también un modelo educativo centrado en el estudiante. El aprendizaje centrado en el estudiante o mejor dicho la enseñanza centrado en el estudiante pone el enfoque no en lo que yo como maestro quiero enseñar sino en lo que los estudiantes como alumnos deben o quieren aprender.

La profesora Barbara L. McCombs afirma que la única manera de establecer un sistema de enseñanza centrado en el estudiante es averiguando las necesidades actuales de ellos y que la única manera de averiguar las es conversando con sus padres, con los alumnos y con la comunidad.

Dice la profesora McCombs que en la actualidad existe un enorme crecimiento en la investigación acerca de cómo tener a nuestros estudiantes como socios del proceso de aprendizaje; los alumnos deben apoyarnos en el proceso de desarrollo de nuevos contenidos, la validación e implementación de nuevas herramientas de evaluación; continuar la profesora McCombs, diciendo que en sus años de experiencia docente ha aprendido que los cambios más potentes ocurren cuando los profesores cambian su forma de pensar y ver a los estudiantes. Los profesores son co-aprendices en un modelo centrado en el alumno.

¿Qué significa que los alumnos sean socios del proceso de enseñanza aprendizaje?

Significa que si vamos a rediseñar un currículo primero debemos establecer a los estudiantes como socios del proceso de rediseño mismo. Cualquier jovencito nos puede enseñar que es lo que más le interesa, en un modelo centrado en el profesor es este quien decide que enseñar. En un modelo centrado en el alumno si bien tenemos todavía competencias que alcanzar, también se toma en cuenta las necesidades que cada alumno tiene como persona dentro de su familia y dentro de su comunidad.

En esto hay que reconocer que nuestro currículo tiene muchas competencias bastante interesantes y que por supuesto de lograrse harán una gran diferencia; pero aún así vale la pena tomar en cuenta la opinión de los estudiantes, los profesores, los administradores, padres de familia y por supuesto la comunidad entera.

 

Referencias

  • Ralph W. Tyler (Basic Principles of Curriculum and Instruction) The Chicago University Press, Chicago, IL 1949.
  • Barbara L. McCombs (A Framework for the Redesign of K-12 Education in the Context of Current Educational
    Reform) Theory Into Practice, Vol. 42, No. 2, Learner-Centered Principles: A Framework
    for Teaching (Spring, 2003), pp. 93-101
Imagen de perfil de Aroldo David Noriega

Autor: 

https://www.linkedin.com/pub/aroldo-noriega/32/389/140

One thought on “Rediseño Curricular: Lo bueno, lo malo y lo nuevo.”

  1. este año se cumple la década de que entro en vigencia el CNB pero han sido muy pocos los cambios educativos.

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