La evaluación de cursos según el modelo de Donald Kirkpatrick.

Antes de iniciar hemos de aclarar que este tema no trata de la evaluación de un curso desde el punto de vista del estudiante. La evaluación de la que vamos a hablar en este post no es la evaluación de un  individuo sino de todo el curso.

En este caso evaluamos al profesor y la institución académica. El término evaluación en español tiene varias definiciones como ocurre con muchas otras palabras y se confunde con test, que es el evento donde un estudiante contesta ítems, que son preguntas que requieren una sola respuesta, sea esta verdadero – falso, si – no, respuesta directa, selección múltiple, etc; estos ítems vienen en un instrumento de evaluación, usualmente escrito en formato impreso o digital que requerirá una evaluación del profesor, que es el acto de juzgar la evidencia presentada por el estudiante y compararla con unos estándares que pueden ser indicadores de logro u objetivos de aprendizaje.  Finalmente el profesor anuncia su evaluación en forma de un número al que llamamos calificación para determinar si puede o no ser promovido.

La evaluación de un curso por su lado difiere un tanto porque aquí evaluamos la efectividad de la capacitación o enseñanza desde el punto de vista social y/o económico. Un curso puede ser bueno, a los alumnos les pudo encantar, tal vez aprendieron muchas cosas nuevas pero la productividad en la empresa o comunidad no se ha beneficiado. ¿Sería bueno uno de estos cursos? Evidentemente no.

En la imagen inferior reproducimos los 4 niveles de evaluación del modelo de Donald Kirkpatrick.

KIRKPATRICK

No es suficiente que un curso sea bonito, que a la gente le gustara, hace falta que aprendan cosas que puedan transferir a su vida diaria, comunidad o trabajo y solo hasta que estemos conformes con el nivel 4 podemos decir que un curso ha pasado la evaluación.

About Aroldo David Noriega

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