• Miguel termina su trabajo a las 5:00 de la tarde, sus compañeros le invitan a pasar a un restaurante para beber algo antes de llegar a casa. Miguel accede pero con una condición, sólo me tomo una cerveza y me retiro.
    -¿Por qué?-Preguntan sus amigos.
    -Mi esposa me espera para cenar.
    -Pobre amigo, contestan ellos.
  • Carlitos acaba de salir de la escuela, sus amigos lo invitan a ir a jugar fútbol al campo. No puedo contesta, mi mamá no me da permiso de quedarme más tiempo.
  • Marcos está manejando su vehículo. El carro que va delante de él está yendo muy lento, Marcos rebasa por el lado derecho, ya va tarde a su trabajo y tiene miedo de que el jefe se de cuenta.
  • Rosa tiene que llevar mercadería a la tienda de un cliente. Quedaron de juntarse a las 11:00 de la mañana pero Rosa va tarde. Hace una llamada telefónica y se disculpa con el comprador y le asegura que estará allí en 15 minutos.
  • A las 6:00 de la tarde se hace el cambio de guardia en el cuartel de policía. Hay un grupo que sale y otro que entra, los sargentos se aseguran que todos lleguen a tiempo, pero no les preocupa que los que termina nosotros no se vayan luego.

¿De qué se tratan todos estos ejemplos?

Una de las mayores reglas y estrategias para administrar bien nuestro tiempo es rendir cuentas. Rendimos cuentas en nuestra casa, en nuestro trabajo y en cualquier ámbito en donde tengamos que cumplir con una hora específica. El rendir cuentas nos ayuda a ser responsables.

¿Qué pasa cuando planifico hacer algo pero o nadie de mi familia o el jefe están allí para pedirme cuentas del tiempo?

Ya somos buenos dando cuentas a otros acerca de lo que hacemos y a menos que usted sea su propio jefe, pocas veces le ponemos atención o nos rendimos cuentas a nosotros mismos. Rendir cuentas también implica evaluar mi trabajo y juzgarlo de acuerdo a los objetivos que yo me había planteado. Es fácil establecer metas u objetivos que queremos lograr, es muy fácil planificar, incluso hay un dicho por ahí que dice que el papel aguanta con todo. Sin embargo es muy difícil rendir cuentas a nosotros mismos. Algunas veces tendemos a juzgarnos muy duro o muy suave, dependiendo de nuestro carácter. Las tareas individuales pueden llegar a ser aburridas, mundanas o difíciles; incluso a veces nos distrae hemos con facilidad y dejamos de lado aquellas cosas que habíamos planeado hacer.

Simón ha decidido que tomará medio día libre en el trabajo para ir a tramitar su pasaporte. Como no tiene que llegar temprano al trabajo, sino aprovecha para levantarse tarde, su hermana le pide de favor que la pase dejando al trabajo. La hermana de Simón entra a trabajar hasta las 10 y aunque sale tarde ese es un horario apropiado para ella.

En el camino pasan por un restaurante que sirve deliciosos desayunos y se detienen por el hambre. Después de dejarla en el trabajo, Simón se siente relajado y aprovecha para pasar a comprar algo en la tienda de electrónicos. Finalmente llega a la oficina que extiende los pasaportes y encuentra una larga cola, es casi medio día y a las 2:00 de la tarde debe estar en el trabajo. Después de 30 minutos de hacer fila y verificar que esta casi no se mueve abandona el lugar porque no quiere ser despedido.

¿Qué le pasó a Simón?

No fue capaz de establecer prioridades, no fue capaz de rendirse cuentas asimismo o de evaluar la necesidad de dormir más tarde o de disfrutar un desayuno que aparte de salir caro le hizo perder medio día de tiempo. Es más, no podrá pedir permiso en otra oportunidad por la misma razón y tendrá que tomar vacaciones dentro de su país.

Rendir cuentas a nosotros mismos requiere que honremos nuestros propios planes aún sin nadie más en la casa o trabajo nos pedirá cuentas. Honrar nuestros planes significa autodisciplina. En ningún otro lado se ve la falta de autodisciplina como en los gimnasios, cuando vemos que las libras de grasa se nos están acumulando alrededor del cuerpo vamos y pagamos una membresía para asistir un par de horas al día a hacer ejercicios; la emoción y nos dura dos o tres días y luego abandonamos la empresa.
¿Qué otras cosas haces tú y le desvían de tu plan original?

Rendir cuentas a nosotros mismos significa honrar los planes que hemos hecho y la única manera de cumplirlos es empezar a practicar autodisciplina.

¿Cómo mejorar mi auto disciplina?

La psicóloga Amy Morin nos da los consejos:

1. Reconozca sus debilidades. Todos nosotros como seres humanos tenemos debilidades, algunos tenemos debilidad por la comida otros por el sueño, otros por la televisión, otros por el Facebook o la Internet, algunos tienen debilidad por el sexo o por las compras. La mayoría de las veces pretendemos creer que no tenemos ninguna debilidad o tratamos de minimizar el impacto negativo que los malos hábitos tienen en nuestra vida. Tenía un amigo borracho que siempre decía: “yo puedo dejar de beber el día que quiera”. Pero se murió y nunca abandonó el vicio. Cuando aquél dice algo parecido es porque no quiere admitir su debilidad.

2. Establecer planes realistas. Nadie se levanta en la mañana cubierto de autodisciplina. No amigo, necesitamos dar pasos pequeños, al igual que el ejercicio paso a paso se llega lejos. Sea que queramos bajar las libras de peso, dejar de ver televisión, dejar de usar la Internet o redes sociales o cualquier cosa que nos esté afectando, necesitamos proponer un plan, un gran que nos permita por medio de pasos pequeños ir alcanzando grandes objetivos.

3. Establecer barreras. El otro día o un viejo amigo vino a verme, estaba muy triste porque su hijo que ahora tiene un poco más de 40 años ha dejado a su esposa a cargo del manejo del dinero que este hombre con tanto esfuerzo gana. Mi amigo se queja de que su hijo apenas recibe el cheque de su sueldo lo endosa y se lo transfiere a su mujer. Luego cuando él necesita algún dinero para el transporte hogar, cualquier cosa se lo pide ella y la señora es la que posiblemente tiene el control del hogar, de lo que ahí se compra o se vende.

Entonces le pregunté al amigo, ¿cuál será el motivo para que tu hijo haya tomado una decisión tan radical?
La respuesta lo explica todo, el hombre cayó en una espiral de alcoholismo y hubo meses que apenas cobró el cheque se lo gasto todo en un fin de semana y no volvió a casa hasta que se acabó el último centavo. Hombre sabio sin duda, el sabe que su debilidad es tener dinero y por lo tanto ha puesto una barrera para no llevar a su familia a la ruina.

Si tu debilidad es la comida entonces debe dejar de comprar aquellas cosas que te hacen mal, no pasar frente a la pastelería o sustituir el azúcar normal por azúcar de dieta. Si los amigos nos alejan de nuestros objetivos entonces es hora de cambiar de amigos, establecer barreras significa no jugar con las tentaciones.

Recuerde que apenas un cierre de ojos y podemos caer nuevamente en las tentaciones. Hacer difícil que accedan a esas tentaciones nos ayudará a mantener la autodisciplina. Siso debilidades del Facebook, desactive los datos móviles de su teléfono o lo que es mejor decir dale la aplicación; si tu debilidad es las compras, diga la tarjeta de crédito en la casa o dar de lado esposo o esposa siempre y cuando ellos tampoco estén adictos a las compras.

Sin profesas la religión cristiana sabes muy bien que la Biblia, como palabra de Dios fomenta el ayuno. Dejar de comer un día entero no sólo le hace bien al cuerpo sino que igual nos permite desarrollar autodisciplina. Si no eres cristiano, la mayoría de religiones tiene alguna forma de ayunar, las personas que no creen en Dios pueden beneficiarse de un día de ayuno, esto está documentado científicamente.

4. Premiese. Una vez al mes o de vez en cuando, no de vez en siempre, otórguese un premio por haber alcanzado una meta. No disfrute del premio si no se lo merece, pero digamos que usted logró pasar un día entero sin Facebook, así que por la tarde tiene derecho a 15 minutos de Internet. Sólo que ese tiempo no se podrá usar para ver Facebook obviamente, pero podrá revisar su correo electrónico o las noticias. Hay muchas cosas que nos pueden hacer feliz, la idea es que sin abusar de ellas aprendamos a disfrutarlas.

5. Perdonarnos. La autodisciplina es algo que funciona bien algunos días y otras veces parece que nos levantamos con el pie izquierdo. Es muy difícil controlarnos cuando nos sentimos excitados, cuando hemos tenido un buen día y estamos alegres son los momentos que más tenemos que tener cuidado porque tendemos a ser indulgentes con nosotros mismos; sin embargo si en algún momento cometemos errores debemos aprender también a perdonarnos a nosotros mismos. Cometer errores es parte del trato, la clave es reconocer cuando hemos hecho algo que no debíamos y asegurarnos de establecer una barrera para que eso no vuelva a pasar.

No es ninguna sorpresa que aquellas personas que no tienen autodisciplina son las mismas que nos incitan a hacer cosas que no queremos o no debemos, las personas que no tienen disciplina propia intentarán atraer a los demás a su campo para sentirse mejor, de esa manera no se sentirán solos o solas. Si tiene amigos parecidos bien vale la pena tratar de no estar tanto tiempo con ellos.

Referencia:

Amy Morin (6 ways to develop self discipline) Forbes.com

Imagen de perfil de Aroldo David Noriega

Autor: 

https://www.linkedin.com/pub/aroldo-noriega/32/389/140

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