El aprendizaje basado en problemas tiene su base en las dificultades encontradas en el mundo real y estas sirven como estímulo para el aprendizaje y para integrar los contenidos didácticos de forma que se asegure su uso al encontrar problemas futuros.

El punto de partida de cualquier lección curricular es el problema mismo, es decir, antes de enseñar cualquier contenido relevante se debe averiguar la clase de problemas que vamos a resolver.

Al involucrarse activamente en el problema, los estudiantes desarrollan habilidades para buscar e identificar el tipo de información necesaria, fuentes de información y otras. De esta manera los estudiantes son capaces de conectar lo que aprenden en clase con su vida diaria.

El mundo moderno o mejor dicho la tecnología actual, ha provocado una explosión de conocimiento que se hace accesible prácticamente a cualquier persona. Los alumnos del siglo XXI  necesitan adquirir competencias para la vida futura, una de estas es la solución de problemas y la búsqueda de información precisa de fuentes confiables.

Los estudiantes de este tiempo necesitan ser pensadores críticos, resolver problemas y analizar los mejores enfoques. Esta naturaleza interdisciplinaria de trabajo significa que necesitan ser capaces de integrar conocimiento y habilidades de un número de disciplinas académicas así como también las competencias o habilidades interpersonales con el fin de ser miembros efectivos de cualquier equipo de trabajo.

Las actividades de un currículo basado en problemas son diseñadas para desarrollar habilidades transferibles, es decir, competencias que pueden ser utilizadas en una u otra área de la vida, en una u otra disciplina académica y en uno u otro problema que encontremos en nuestra vida diaria. Las competencias transferibles son parte del nivel de expectativa que se tiene de los profesionales del siglo XXI. El aprendizaje basado en problemas reta a los estudiantes a desarrollar la habilidad de pensar de forma crítica, analizar problemas, encontrar y utilizar los recursos apropiados para solucionar esos problemas.

El aprendizaje basado en problemas es, en primer plano un tipo de currículo centrado en el estudiante, es también una teoría y una metodología. Como teoría nos explica de qué manera resolver problemas prepara al individuo para la vida futura y como metodología nos explica de qué manera organizar los aprendizajes alrededor de un problema con el fin de alcanzar las competencias esperadas.

De igual forma, como metodología, el aprendizaje basado en problemas permite a los estudiantes adquirir de forma progresiva, más y más responsabilidades de manera que ellos mismos orienten su proceso de aprendizaje y se vayan convirtiendo en expertos, independizándose paulatinamente de la figura del profesor.

¿Cuál es el proceso en una lección basada en problemas?

El primer paso de una lección basada en problemas es obviamente identificar un problema. Los estudiantes en forma grupal y con la ayuda de su tutor “buscan” una dificultad o problema en su propio medio y que necesita ser resuelta. Estos problemas van desde la falta de agua por ejemplo, la falta de alumbrado público, dificultades en las familias de la comunidad, falta de información, etc. etc. etc. Una vez que se ha identificado un problema los estudiantes lo analizan utilizando la información que ya poseen sobre ese problema. Al mismo tiempo, los estudiantes y tutor identifican las cosas que necesitan saber para comprender totalmente la necesidad o problema.

Una vez que han identificado el problema, han identificado lo que ya saben del problema y lo que necesitan saber; los estudiantes se involucran en un tipo de estudio autodirigido con el propósito de encontrar la información que les hace falta para proponer una solución a ese problema. Esta información faltante se puede encontrar en libros, artículos, reportes, información digital, entrevistas con expertos, etc. etc. De esta manera el aprendizaje se personaliza para ajustarse a las necesidades y estilos de cada uno de los estudiantes.

Una vez que han conseguido toda la información necesaria, el estudiante regresa al salón de clases y puede hacer una simulación o aplicar directamente la información o conocimiento que ha encontrado para determinar si el problema se resuelve. Una vez que hallaron la solución al problema, todos los participantes se auto evalúan, incluyendo al tutor. Éste proceso es muy importante con el objetivo de fomentar el aprendizaje independiente y efectivo.

La responsabilidad del profesor es proveer los materiales, la guía y facilitar el aprendizaje. El rol principal de un profesor en este tipo de metodología es aquel de tutor, alguien que guía el proceso pero desde fuera del problema. A medida que los estudiantes se unen más expertos resolviendo problemas, el profesor se vuelve menos necesario.

Referencia:

Queen´s University What is Problem-Based Learning (PBL)? http://www.queensu.ca/ctl/what-we-do/teaching-and-assessment-strategies/problem-based-learning