¿Cómo captar la atención de nuestros estudiantes? Hable con el elefante.

En el mundo actual con distracciones las 24 horas del día, es muy probable que todos tenemos un montón de cosas buscando nuestra atención. Y nuestra atención es muy volátil. ¿Acaso no es cierto?

Si tus estudiantes no están prestando atención entonces no importa todo el esfuerzo que hayas invertido en crear experiencias de aprendizaje significativo, será de balde, porque de todas maneras no te pondrán atención.

Cuando llegan esos momentos tienes que hablar con el elefante..

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Jonathan Haidt en su libro “La hipotésis de la felicidad”  dice que nuestro cerebro es como uno de esos hombres que montan a los elefantes. Imaginemos al jinete, que obviamente va encima del elefante;  si se puede decir esta palabra como alguien controlado y que sabe lo que está haciendo. El elefante en contraste es cualquier otra cosa. El elefante tiene reacciones viscerales, sentimientos alocados, emociones e intuiciones que componen la mayoría de nuestro sistema de respuesta automática.

Digamos que nuestro sistema de respuesta automática es una parte de nuestro yo que se niega a seguir las instrucciones. Si siento fuego en la mano inmediatamente quiero quitar la mano, no estoy pensando en nada en ese momento.

Este autor dice que imaginemos al jinete como aquella parte de nuestro cerebro que es racional, que controla nuestros impulsos, que planifica para el futuro, que nos dice todas aquellas cosas que son buenas para nuestra vida y nos da grandes beneficios.

El elefante representa a  aquellos elementos que nos atraen,  las cosas brillantes, aquellas que decimos “qué importa”. Es la parte del cerebro que le gusta más el placer y no lo que conviene. Por eso se siente a gusto con aquellas cosas que le dan placer o que les son familiares. El elefante siempre QUIERE ALGO pero el jinete lo contiene, lo obliga a ir por el buen camino. El jinete siempre piensa a futuro pero el elefante desea las cosas ahora mismo.

Lo malo es que el elefante es mucho más grande y por lo tanto más fuerte. Como el jinete es la parte consciente de nuestro pensamiento a veces nos engañamos creyendo que el jinete está en control. Algunas veces el elefante hace caso pero otras veces hace lo que le da la gana sin importar lo que el jinete quiera. A veces el elefante y el jinete entran en conflicto, ¿adivina quién gana?

 

Cada estudiante tiene su propio elefante.

shutterstock_219997285Claro, los estudiantes tienen también su propio elefante, el problema es que si el elefante no quiere hacer caso el pobre estudiante baja del jefe un grave problema para poner atención. La buena noticia es que el jinete, como cualquier Pepe grillo tiene la manera de forzar al elefante a poner atención. En realidad lo hacemos todo el tiempo.

¿Recuerdas la última vez que tuviste que forzarte a ti mismo a realizar aquel trabajo que no querías? Llenar esos documentos, mandar esa carta, estudiar aquellas hojas aburridas y muchos otros ejemplos. En esos momentos ha tenido que obligar al elefante a prestar atención. Por supuesto hay un precio que pagar porque halar al elefante hacia donde no quiere ir es cansado.

 

¿De qué manera puedo atraer al elefante hacia donde yo quiero?

 

 

 (1) Al elefante le encantan las historias.

shutterstock_237648967A todos nos gustan las historias. Aprendemos mucho de ellas y por algún motivo tenemos una mejor memoria cuando escuchamos historias. Una historia que estén bien contada puede quedarse en nuestra mente por años, incluso si la hemos escuchado apenas una vez. En general, al elefante le encantan las historias y querrá escuchar las siempre y cuando sean atractivas.

Una de las grandes ventajas de las historias es que nosotros mismos guardamos mucha información en formato de historia, sabemos cómo se organizan y sabemos de qué manera terminan o por lo menos de qué manera queremos que termine. En cualquier historia existe un protagonista o una protagonista, algún tipo de problema y finalmente la solución al mismo.

Inevitablemente la forma de las historias también está relacionada a nuestra cultura, si usted viene de algún país europeo en su memoria existen ciertos moldes de historias que varían si provenimos por ejemplo de América Latina o Japón. Lo interesante de las historias es que tenemos un lugar para ellos en nuestra mente y al elefante le encanta escuchar.

Otra de las ventajas de las historias es que existe una ruta lógica que siguen, es decir tienen una secuencia de eventos cronológicos. Es más fácil recordar en donde comencé a caminar, qué clase de Trento para llegar a mi destino y como finalmente logré dar con la ubicación de la dirección en esa ciudad que no conocía. El elefante sabe que las historias son interesantes y que tienen algo que impresiona o atrae la atención; las mejores historias crean suspenso porque cuando alguien comienza a contar una nosotros queremos adivinar cuál será el desenlace y por lo mismo la mayoría de historias no son aburridas.

Así que la próxima vez que no encuentre la manera de motivar a sus estudiantes, cuénteles una buena historia relacionada al contenido por supuesto.

Hace un tiempo escribimos una entrada sobre la creación de escenarios y que puede leer aquí. Es una muy buena manera de empezar a usar historias en clase.

 

(2) Al elefante le encantan las sorpresas!

shutterstock_130499990Aparte de las historias, otra de las mejores maneras de atraer la atención del elefante es sorprendiéndole. Básicamente, para nuestros estudiantes esto significa que ellos prestan más atención a regalos inesperados.

Si el profesor toda la vida otorga los mismos premios dentro del salón de clases, muy pronto estos dejarán de tener el impacto esperado. Esto se puede comprobar fácilmente en estas máquinas que vemos en los casinos, la esperanza de la gente de dar con el premio les mantiene jugando; pero por qué gastan tanto dinero en esos juegos? Porque tienen la esperanza de una sorpresa.

Imagine que un día de estos usted camina por la calle y se encuentra con un perrito color púrpura, lo primero que le pasa uno por la mente es: los perros nunca son de color púrpura. Eso inmediatamente capta nuestra atención y trataremos de encontrar una respuesta lógica a esa situación. Lo más seguro es que alguien pintó al pobre perro o que usted está drogado. Éste momento de sorpresa es lo que los científicos llaman “momento enseñable”. Por medio de una historia o una sorpresa usted obtiene un elemento de fricción que requiere que el estudiante reconcilie una idea disparatada.

No hay nada mejor para atraer a los elefantes que sorprenderlos con regalos o cosas disparatadas. Por supuesto que para el estudiante esto será algo que no espera pero el profesor tiene que planificar cuidadosamente estas intervenciones.

 

¿Cómo crear momentos de sorpresa?

Esto da para escribir unas 10 entradas pero trataremos de dar pequeños consejos:

  • Levante curiosidad. Si estuviera quedando un curso de ciencias sociales podría decir ¿en qué país, hace muchos años se sacrificaban humanos? Este tipo de preguntas desarrolla suspenso, temor y por supuesto queremos saber dónde ocurrían esas atrocidades con el fin de huir.
  • Misterio. Usted puede organizar una historia o un elemento de un curso con mucho misterio de manera que sus estudiantes busquen algo que deban resolver.
  • No entregue toda la información.  Por ejemplo usted ponga el 50% de la información en su curso y deje que los estudiantes busquen el otro 50% antes de poder realizar el examen o trabajo que va a evaluarse.

 

(3) Dígale al elefante que todos los demás lo están haciendo.

shutterstock_183321488Los elefantes son criaturas sociales, una manera de llamar su atención también es crear un sentido de compromiso con los demás. Nosotros tendemos a poner más atención a aquellas cosas que sabemos que el resto también está siguiendo.

(4) Muéstrele cosas brillantes.

shutterstock_53681992Los elefantes se sienten especialmente atraídos a aquellas cosas que brillan, y en el salón de clases podemos hablar de cualquier cosa que sea visual como por ejemplo las presentaciones de PowerPoint, las cartulinas, los periódicos murales y cualquier otro elemento similar siempre y cuando tenga relación con el curso.

Las infografías son probablemente la mejor prueba de cómo atraer al elefante con cosas brillantes.

 

 

En resumen:

  • Si usted quiere mantener la atención de sus estudiantes necesita hablarle a esa parte emocional y visceral del cerebro que hemos llamado el elefante y también hablarle a la parte consciente de ese mismo verbo, que hemos llamado aquí el jinete.
  • Atraer la atención no es lo mismo que mantener la atención. Asegúrese que cualquier cosa que usted utiliza para atraer la atención posee una atracción intrínseca hacia el material que usted va a enseñar. De otra forma lo único que hará será distraer un momento a los alumnos y luego volverán a la clase aburrida.
  • Entre las mejores estrategias para atraer la atención de sus alumnos están las historias, sorpresas y cosas brillantes.
  • La interacción social y las ayudas visuales también son igualmente importantes.

 

 

Referencia: Dirksen, Julie (Design for how people learn) Kindle Edition. 2012.

¿Cuánta matemática es suficiente en la educación básica?

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El NCEE (Concilio Nacional de Educación y Economía) por sus siglas en inglés, una organización financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates liberó su último informe basado en el tema: ¿Que significa estar listo para la universidad y la vida?

Pueden descargar el reporte en inglés desde este enlace: http://www.ncee.org/wp-content/uploads/2013/05/NCEE_MathReport_May20131.pdf

 

Aunque el informe se basa principalmente en la educación estadounidense, llama la atención que se empieza a discutir la verdadera utilidad de los cursos de álgebra en los niveles de educación secundaria y el uso de estos cursos como base para evaluaciones de desempeño o de ingreso a la universidad. Marc Tucker, el autor de este estudio argumenta que la mayoría de jovencitos no necesitan saber algebra para ingresar a la universidad. El afirma que se necesita saber de radio y probabilidad; estadística y solamente lo escencial del álgebra pero no matemáticas a alto nivel que solamente quienes van a estudiar carreras que requieren el dominio de las ciencias exactas les serán útiles.

 

Uno de los argumentos principales en todo curso de matemáticas es que esta, el álgebra, desarrolla el pensamiento crítico y que quienes manejan muy bien las variables y ecuaciones pueden analizar cualquier problema.  En realidad no existen estudios que respalden estas ideas y sin embargo las repetimos año tras año.

El reporte concluye con lo siguiente:

  • Las matemáticas necesarias son las más sencillas, fracciones, decimales e introducción al álgebra.
  • La presión de cubrir contenidos deja a los estudiantes con bases muy pobres.
  • En la mayoría de carreras universitarias no se usa álgebra, calculo o cualquier curso similar.
  • La matemática que se enseña en los salones de clase universitarios es un repaso de lo que ven en los años de bachillerato.

El reporte termina con estas duras palabras:

“En conclusión: mucho de lo que se enseña en educación secundaria no es necesario, mucho de lo que se enseña en bachillerato no se llega a dominar y otros topicos que si son necesarios ni se enseñan ni se aprenden.”

Cómo crear entornos seguros para aprender de los errores

shutterstock_183061862El otro día aprendí una nueva dinámica de grupo! Todos los participantes debían contar de 1 en 1 hasta numerar todas las personas que estaban en el salón. Empezamos con el primero, segundo, tercero y así sucesivamente, solo que había una variación, cuando alguien se equivocaba recibía un gran aplauso.

 

Así es, aplaudíamos a cualquiera que se equivocara y la técnica probó ser eficaz porque la gente perdió el miedo a equivocarse, es más, a veces lo hacían a propósito con tal de recibir una ovación.  Usted puede hacer lo mismo con sus estudiantes, puede crear un entorno donde se aprenda de los errores.

 

La creatividad es virtualmente imposible sin tomar riesgos pero por cada acierto existen miles de errores que debieron cometerse. David Weiss dice que el peor antidoto contra la creatividad es penalizar los errores.  Por supuesto que una vez que hemos aprendido a hacer las cosas de la forma correcta no se espera que sigamos probando para ver si las cosas salen de otro modo.

 

Las escuelas y nosotros los profesores hemos satanizado el error pero la mayoría de las veces nuestros sistemas educativos e incluso nuestros planes de lección hacen que los estudiantes estén propenso a fallar. Si eso no fuera cierto no haríamos hasta lo imposible para que los estudiantes se “copien” en un examen.  Queremos niños perfectos siendo nosotros maestros imperfectos. Tratamos a como de lugar que nuestros niños se vuelvan expertos en las areas donde somos buenos.  Por ejemplo: En música, el profesor de música quisiera que todos sus alumnos ejecuten un instrumento igual que el o ella con una práctica de dos horas semanales mientras que el o ella han pasado toda su vida en el Conservatorio.

 

La creatividad solo puede florecer si existen lo que llamamos “lugares seguros para equivocarse”

 

¿Qué es un lugar seguro para equivocarse?

  1. Existe expectativa de equivocación pero no de castigo. Un profesor o profesora cuyo salón de clase es “seguro para fallar” espera que sus estudiantes fallen y usará esos lugares o eventos cuando fracasa para enseñarle como mejorar.
  2. Los fallos son usados para aprender y no para castigar. De esta manera el estudiante tiene la seguridad que si toma atajos o rutas diferentes para alcanzar el resultado, no será castigado. Albert Einstein dijo:  Locura es hacer las cosas una y otra vez de la misma forma pero esperando resultados diferentes. Si al niño no le sale de una forma debemos dejarle que pruebe de otra hasta que lo haga bien. No todo debe ser de la manera del maestro!
  3. Uno nunca tiene éxito a la primera.  Imagine a un niño de diez meses que quiere empezar a caminar.  ¿Lo logrará? Primero debe caerse mil veces o más  antes de caminar correctamente. ¿Cómo esperamos que nuestros niños aprendan con la primera lección?